top of page

La Convención Ciudadana inicia la redacción de sus recomendaciones para el futuro del modelo turístico en Gran Canaria

  • 22 may
  • 2 min de lectura

El pasado 9 de mayo de 2026 se celebró la séptima sesión de la Convención Ciudadana sobre el Modelo Turístico de Gran Canaria, un proceso deliberativo impulsado por el Cabildo de Gran Canaria a través de la Dirección Insular de Participación Ciudadana, gestionado por la Fundación Universitaria de Las Palmas y desarrollado con el aval científico de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas-CSIC.


Tras unas primeras sesiones para abordar el diagnóstico del actual modelo turístico y la construcción colectiva de un horizonte compartido de futuro, la “brújula compartida”, seguida de las sesiones dedicadas al diálogo y deliberación con especialistas para abordar la distribución de la riqueza, la dimensión cultural, los impactos territoriales y la perspectiva empresarial, la Convención entró en su tercera y última fase: la deliberación final para la construcción de acuerdos ciudadanos. Con esta séptima sesión, las personas convencionistas comenzaron a transformar los diagnósticos, análisis y contenidos acumulados a lo largo del proceso en recomendaciones concretas y argumentadas.


La jornada comenzó con una dinámica de bienvenida y la entrega a los y las convencionistas de un “Cuaderno de apoyo para la elaboración del Informe de recomendaciones”, una herramienta de trabajo que recoge los principales contenidos construidos colectivamente a lo largo del proceso. El documento incluye la “brújula compartida” consensuada por el grupo, los grandes retos identificados sobre el modelo turístico de Gran Canaria y una ficha metodológica destinada a facilitar la redacción y organización de las recomendaciones finales.


A continuación, se desarrolló un intenso trabajo deliberativo en grupos, acompañado en todo momento por el equipo de facilitación y con el apoyo de la dirección científica de la ULPGC. Mediante metodologías participativas, los distintos grupos fueron trabajando sobre un mural con los principales retos detectados durante las fases anteriores del proceso. Cada grupo seleccionaba una ficha temática y elaboraba una propuesta de recomendación junto con su justificación. Posteriormente, las fichas rotaban entre los distintos grupos para ser revisadas, ampliadas y enriquecidas colectivamente, favoreciendo así la construcción compartida y plural de las recomendaciones.


En las próximas dos últimas sesiones, esta asamblea ciudadana deliberativa comenzada en enero de este año continuará trabajando en la redacción, consolidación y votación de las recomendaciones, además de definir los siguientes pasos del proceso participativo, principalmente la selección de portavoces y el calendario de presentación pública del informe y ante las instituciones competentes.

 
 
bottom of page